EN EL EJERCITO...

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EN EL EJERCITO...

Mensaje por qrzn el Dom Ago 04, 2013 5:38 pm

Preste servicio militar para mi amada patria, recién termine mis estudios, el servicio obligatorio desencadeno varias cosas en mi, allí aprendí muchas cosas, buenas y malas, pero sobretodo viví algunas experiencias que nunca se olvidaran...

Ingrese al ejercito de 16 años recién cumplidos, todavía siendo en parte niño - adolescente, en mi entrenamiento inicial no destaque mucho, sin embargo algunas circunstancias me llevaron a tener mando sobre otros soldados, y estar en la instrucción de los que llegaban, poco a poco me fui acostumbrando a esa vida de despertar a las 3:20 a m para poder bañarse durante la media hora que el agua bajaba con buen chorro en aquel infierno, dormir entre las 12:00 y 1:00 a m, según lo decretaran oficiales y suboficiales, quienes si dormían bien, y tener un día de locos, en una ocasión, ya habitual, en la que me toco dirigir los centinelas, puestos de vigilancia, como es común en todas las guardias hay un puesto bruja denominado así creo para sugestionar la mente, pero en esta ocasión este puesto, tuvo una connotación mayor, diría que casi literal, me tocaba dar ronda por los puestos de 12:00 a 3:00 a m, realizamos los cambios, hay que llamar a los soldados que prestan guardia, formarlos y llevarlos a cada lugar donde les toca, eran 8 puestos diferentes, pero solo uno de ellos alejado entre 100 y 150 metros del alojamiento, e internado en la soledad de un monte, de donde se divisaba solo hacia su extremo la pista de la escuela de Lanceros, el sitio donde hacen entrenamientos, fue mi tercer guardia en dejar en el recorrido, ni recuerdo su apellido, pero no olvido aun su rostro, después de dejarlos a todos en su puesto y mandar a acostar a los que prestaban, ya que nadie puede rondar en esas horas por alojamientos o alrededores, descanse unos veinte minutos hablando con el custodio de un alojamiento en la parte de armerillos, donde se guardan las armas, como a la 1 decidí efectuar la ronda, inicie por los dos alojamientos de la compañía, luego fui a pasillos, baños, costados internos y externos de la compañía, y deje de ultimo al puesto bruja, pase la calle destapada, en tierra y roca, que separa la compañía del monte donde se encuentra el puesto bruja, que no es mas que una piedra al lado de uno de los arboles mas grandes del lugar. me estaba internando cuando detrás mio escuche una voz que me llamaba, voltee la mirada rápidamente y vi el soldado fuera de su puesto, lo cual me irrito, razón por la que inicie en tono grave un sermón, pero me detuvo la cara del soldado, mayor que yo tal vez 3 o 4 años, lo cual no era fuera de lo común, las edades normales oscilaban entre los 18 y 23 años, pero tenia compañeros de 26 años y dos de 15 años prestando el servicio conmigo, su rostro pálido, me hizo preguntarle si estaba enfermo o si algo lo había picado o mordido, ya que eran comunes las víboras y los escorpiones en esa zona, el soldado me indico que lo estaban asustando, cuando digo un monte, me refiero a pasto alto dese las rodillas hasta algunos pedazos que eran capaz de llegar al metro y medio de altura, con varios arbustos distantes uno de otro, y este terreno se extendía por varios cientos de metros, dejando solo un claro como de 200 metros cuadrados de la pista de lanceros, con su gran torre de babel a un costado, como ya había indicado hay solo un árbol muy grande, y estaba cerca de una gran piedra alta, donde era el lugar de pararse sobre ella para custodiar la zona, ya que era un buen puesto de vigía, el árbol a escasos cinco metros de la piedra, con un gran tallo y mas o menos a tres metros de altura grandes ramificaciones, no eran muy tupidas ya que las ramas gruesas se notaban mas que sus hojas amarillentas por el calor inclemente que hace en el día, lo están asustando? como así?, le pedí explicación al soldado, indicándole que debía volver a su puesto, pero el dijo que prestaría desde allí, desde el camino, el cual solo estaba como a 30 metros de los alojamientos, mientras el puesto estaba casi 120 metros mas adelante, le indicaba que no se podía, que desde el puesto podía divisar hacia el otro lado, mientras que de allí la espesura del monte no le dejaba ver ademas de que aunque era casi un plan había una inclinación que hacia mas difícil divisar desde el punto donde nos encontrábamos, que del propio puesto, no escuchaba razones, y empezó a explicarme, que todo inicio cuando yo desaparecí con los otros soldados después de dejarlo sobre la piedra, me indico que comenzaron por arrojarle desde el árbol pequeñas pepitas rojas, las cuales produce otro árbol del sector y todos conocíamos, fue lo primero que le dije que ese árbol no daba esas pepas, entonces el me dijo que el sabia, así que se había puesto a mirar si se encontraba alguien en el árbol, pero inicialmente no vio a nadie, con el paso de los minutos, se volvía mas frecuente que le arrojaran las pepitas, y cuando dejo de darle importancia, no sabia si era el viento, el cual es muy frecuente en esta zona, pero sentía que le hacían "psss, psss", y cada vez se volvía mas perceptible el sonido de una persona, lo cual ya empezó a preocuparlo, pensó que le estaban jugando una broma, por lo que no cargo el fusil, sin embargo cambio de opinión cuando vio que en el árbol algo se movía, como si fuera una araña y lo observaba con una mirada penetrante, sus palabras no eran como lo describo, pero mas adelante fue mi turno de observar aquella mirada, por ello puedo describirla, siguiendo con la historia del soldado, una vieja en algo como harapos se encontraba en una de las ramas de árbol, sosteniendo como en posición de araña, y con su mirada clavada en él, allí fue cuando decidió primero cargar el fusil, y segundo retirarse de allí hasta el camino, por que allá se encontraba la bruja, le indique que debíamos ir juntos, pero antes le pedí quitara el proveedor y que sacara el cartucho de la recamara del fusil, estaba convencido que todo hacia parte de su imaginación, nos acercamos poco a poco al gran árbol, yo preguntaba en voz alta si había alguien y que dijera la contraseña o sino podríamos disparar, todo ello en términos militares, el soldado ni siquiera llego a la piedra, se quedo unos metros antes, yo cuando llegue a la piedra voltee a indicarle al soldado que subiera a la piedra, pero el me hacia gestos que no, fue cuando sobre mi cayo una de las pepas, un pequeño escalofrió me recorrió el cuerpo, el soldado estaba prácticamente paralizado, y mire al árbol, no vi nada, gire para decirle al soldado que debía subir a la piedra y yo avanzaría al árbol, pero este estaba aterrado cuando empece a escuchar los "pss, pss", yo mismo había prestado servicio en este puesto y nada había ocurrido, sera una broma pensé, pero el soldado estaba aterrorizado, o era digno de un Oscar, fue cuando subí yo a la piedra, tenia miedo, pero mayormente curiosidad, ademas de cierta forma yo ya sabia enfrentar mis miedos, inspeccionaba rama a rama de aquel árbol, cuando el soldado me hizo señas, en el tronco del árbol por detrás de él estaba la figura que me había mencionado, de la cual solo era visible una de sus manos que se apoyaba en el tronco y su cabeza que nos miraba girando la cabeza cortamente para concentrarse en el soldado y luego en mi, allí si sentí un miedo intenso, pero rápidamente le indique al soldado cubrirme y salte de la piedra dirigiéndome al tronco, vi como en cámara lenta se ocultaba detrás del tronco aquella figura, llegue allí y di la vuelta pero no había nada, mire hacia arriba y no había nada, con la adrenalina despertada no sentí tanto susto, y me aproxime de nuevo al soldado quien se encontraba casi en shock, volvimos a la carretera le autorice estar allí, pero no le confirme nada, le indique que no había visto nada, que todo había sido su imaginación, estuve pendiente de el en lo que faltaba de turno, le aconseje no comentar nada, no sugestionar a nadie, en lo que creo me hizo caso. Aun así, este relato suene un poco fantasioso fue real, pero no fue el único, yo tuve la oportunidad de ver en dos ocasiones mas a aquella mujer de mucha edad, una vez mas en una rama de otro árbol grande continuo al alojamiento, por lo cual puedo relatar como se aferra a ellas y en la otra ocasión en un pasillo al costado del alojamiento, siendo mas o menos las 12:20 de la noche la primer ocasión, y la otra ocasión caminaba por el pasillo, siendo un poco mas de la una de la mañana, recuerdo muy bien su mirada, con la cual lo inspecciona a uno, sin miedo, desafiante, su rostro de vejez es macabro y sus movimientos son inhumanos, su silueta frágil, pero poderosa, es difícil de explicar, después de la tercera y ultima ocasión para mi, decidí comentarlo con el pelotón a mi cargo, de los 40 integrantes mas de la mitad dijo también haber visto a la anciana, hablamos del tema un poco, y esa misma mañana el tema quedo silenciado, pero son cosas inexplicables, en mi tierra hay un lema que dice que las brujas no existen, pero que las hay, las hay....
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Re: EN EL EJERCITO...

Mensaje por qrzn el Dom Ago 04, 2013 5:43 pm

mientras yo estuve en el ejercito, tuve 5 compañeros dados de alta por problemas psiquiatricos, por dispararles a supuestos bultos que los perseguian y se posaban sobre ellos saltando de los arboles, por supuestas figuras que los perseguian, y otros muchos con relatos parecidos al que cuento, diferentes pero que deja claro que hay cosas inexplicables
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Re: EN EL EJERCITO...

Mensaje por Mandarina73 el Dom Ago 04, 2013 6:21 pm

Aquí en España muchos chicos que han prestado el servicio militar han quedado tan tocados psicológicamente que muchos de ellos se han vuelto tan violentos que incluso que han llegado a cometer alguna atrocidad que otra.
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Re: EN EL EJERCITO...

Mensaje por Drark el Mar Ago 06, 2013 1:44 am

Era una noche agradable...
Los movimientos naturales del día habían menguado hasta casi morir en los susurros.
Es por eso que el cuerpo se prepara de otra manera frente a los impulsos externos. Pasó un lapso hasta que uno se descubre a sí mismo interesando en lo extraño que acontece afuera. junto a esta percepción aparecía un aire palpitante, casi electromagnético, que sumía a las cosas en un sueño profundo fuera de los impulsos del reloj y la tiranía del tiempo. Ya metido de lleno en el cambio se distinguía en los sentidos una degustación de un aroma puro que ayudaba a limpiarse por dentro. Este sueño en el que se sumían todas las cosas, parecía inducido sutilmente hasta encontrarnos encerrados en su hipnosis, como si fuéramos un perro con los ojos pesados en el regazo de nuestro amo.
Tentado a perseguir los secretos de aquella noche, me decidí rápidamente en aprovecharla estirando un poco mis piernas. Claro, sin distanciarme tanto de los aposentos principales como para pisar suelo prohibido. No tenía ganas de meterme en problemas.
La brisa soplaba, relajando mis músculos tensionados, como suspiros de tranquilidad que me llegan desde una determinada dirección, inicialmente percibido por distintas facciones de mi cara. Haciendo cerrar mis ojos cada vez que me traspasaba. Cuando todo parecía calmo, la bestia invisible de la naturaleza daba un agitado soplo a las hojas alborotándolas hasta despabilarme por completo.
Disfrute por un pequeño rato el sonido que producían mis pasos sobre el terreno de tierra y pasto afectado por una pequeña capa de humedad.
Y para mi sorpresa encontré algo allí arriba, en ese viejo árbol grande. Había una casita en donde se escuchaban voces.
Subí por las escalerillas encontrándome con dos personas reunidas. Uno había comenzado a contar una historia. Así que me senté entretenido a escucharlo atentamente.

Interesante historia Qrzn... no se si te lo había dicho pero es un honor tenerte entre nosotros.
Gracias por contarnos tus experiencias. Puedo suponer como pueden marcarte.

No me malinterpretes... mientras me imaginaba lo que explicabas se me ocurrieron varias cosas... primero, un caso de paranoia colectivo... si, pueden resultar raros y son escasos tal vez.. aunque no por eso sea algo que descarte.
Pero después me replantee las cosas. Varios detalles, varios cosas inconclusas y misteriosas y sobre todo.. creo que usted es alguien inteligente, al menos por lo que se puede ver.
Todo da a que pensar, en las cosas que ocurren y en como hay algunas que se escapan por mucho de nuestro completo entendimiento.
Desde que cree este espacio jamás me imagine que me contarían algo siquiera parecido... así que nuevamente te agradezco...
Me gustaría saber más sobre los mitos, las criaturas y esa clase de temas, para ayudarte a dar con alguna pista.
Tal vez lo que viste aquella vez quede siempre envuelta en el misterio y en los más oscuros y ocultos secretos.
Tu acercamiento hacia eso, es una prueba para mí de lo que falta por conocer.
Saludos Smile y gracias.

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Re: EN EL EJERCITO...

Mensaje por qrzn el Miér Ago 07, 2013 12:06 pm

Cuando recorrí los exteriores del gran hospedaje, no pensé encontrar una casa en el árbol, nunca tuve una, pero creo que es el anhelo de todo niño, y por ello subí, divise el horizonte, divise las estrellas, y allí en una de sus ventanas estuve entretenido largo tiempo, aunque todo el sector es un poco sombrío, espeluznante tal vez, pero para mi, en realidad era el mejor sitio en el que jamas había estado, siempre he sido solitario, y todo este hospedaje me brindaba esto, siempre he sido un buen lector, y poseía una información abarrotada, no soy bueno escribiendo, pero tampoco me considero malo, siempre he sido mas hábil con los números, pero ello no me negó don de palabra, soy muy social, pero no tengo amigos, nadie conoce en realidad la profundidad de mi ser o de mi sentir, me gusta lo espiritual, lo he vivido, experimentado y sentido, pero mi racionalidad me impide creer en verdad, tengo fortaleza física e intelectual pero soy adicto a sentir las plantas, los animales; una figura bordea el sendero, es una mujer... Ahora pienso que nunca me había detenido tanto a pensar en mi, que lugar acogedor para hacer introspecciones, allí viene, es Mandarina, la reconozco, con un gesto me brinda un saludo y me brinda compañía subiendo a la casa del árbol, encendemos dos velas y hablamos un rato, de pronto en la conversacion inicio un relato de un acontecimiento extraño en mi vida...
mientras cuanto mi relato, nuestro anfitrión se une al grupo, para escuchar parte de la historia...
Al finalizar recibo algunos comentarios de mis acompañantes

En realidad, no marcan mucho en mi vida, no doy mucha importancia, entiendo que en algún momento de mi vida, pudieron saturarme algunas vivencias, pero hoy aunque no sea algo natural, mi ciencia me acompaña con varios fundamentos básicos, todavía no hay una explicación, pero para mi es claro que forman parte de la existencia.
yo creo la posibilidad de lo que dices, pero fue un acontecimiento extraño, lógicamente tomado desde la ciencia, tendría que comentarse algo parecido una teoría psicológica cualquiera, pero créeme, que es muy común que sucedan cosas así, ya sea por que pueda volar la imaginación, o por que sea real y busquemos excusas para afrontarlo, igual espero que yo tomo todo con mente abierta, me baso en preceptos lógicos, pero son muchas cosas, tal vez en un momento, les cuente otro relato, de los muchos que escuche, o tuve la oportunidad de presenciar, y asi no suenen cuerdos, solo puedo terminar con tu frase "en las cosas que ocurren y en como algunas escapan de nuestro completo entendimiento..." y la complementaria, con las cosas que no queremos indagar, o entender.
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